De Borges siempre me ha impresionado su manejo del lenguaje, su habilidad para conjugar palabras, metáforas, símiles. Podría decir que es un trapecista de la lengua, un taumaturgo del castellano.
El lenguaje que usa, cargado de símbolos y referencias, es a la vez llano y complejo, “una modesta complejidad” como una vez lo definió.
Un soneto que clarifica lo que he escrito es el primer soneto de Ajedrez.
IEn su grave rincón, los jugadores
Rigen las lentas piezas. El tablero
Los demora hasta el alba en su severo
Ámbito en que se odian dos colores.
Adentro irradian mágicos rigores
Las formas: torre homérica, ligero
Caballo, armada reina, rey postrero,
Oblicuo alfil y peones agresores.
Cuando los jugadores se hayan ido
Cuando el tiempo los haya consumido,
Ciertamente no habrá cesado el rito.
En el oriente se encendió esta guerra
Cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra,
Como el otro, este juego es infinito.
Como plus una maravilla más del Youtube.
15. March 2007Cultura, poesía 1 Comment »
13. July 2006Cultura, libros, poesía, literatura 0 Comments »