En el Perú, país de las maravillas, pueden suceder cosas que escapan de la imaginación para el común de los mortales, al menos para la mía.

Cuando leí que la UNSA concedió 377 Doctorados de forma irregular solo atine a quedar boquiabierto, era peor de todo lo que hubiera podido pensar sobre una universidad, nacional o privada.

Quizás no se entienda lo grave de la denuncia, involucra no solo a esos 377 dizque profesionales, sino a todo el sistema educativo peruano que se ve manchado por ese montón de arribistas sin escrúpulos. Piensen en cuantos cargos de rector, decano, profesor principal en universidades tanto públicas como privadas han sido ocupados por estos inescrupulosos o en puestos públicos y privados donde accedieron gracias a su “mayor nivel” académico.

Para conocer más al respecto tenemos este artículo donde detallan 123 de los beneficiados y un blog elaborado por estudiantes de la UNSA.

Escalofriante.