
Años atrás cuando leí las distópicas 1984 y Un mundo feliz considere unos genios a sus autores. Esos universos tan factibles y horribles eran el fruto acabado de una cultura e imaginación exquisitas, ¿o tal vez no?
Sin menospreciar a Orwell o Huxley, al leer La perspectiva científica creo haber encontrado el original de sus predicciones apocalípticas. Bertrand Russell hace una serie de profecías sobre el desarrollo de la ciencia, su efecto en la vida humana y en las formas de gobierno, procurando desarrollar las tendencias presentes en su época y como se desenvolverían frente a la creciente influencia de la ciencia -considerando esta tanto sus resultados como el método que los produce- dando forma a escenarios donde el mundo es el juguete de intelectos fríos y despiadados en sus objetivos.
En el texto, Bertand Russell procura estudiar la influencia de la ciencia en la vida humana, su desenvolvimiento a lo largo de la historia y sobre todo el choque que es para el aún primitivo ser humano disponer de los productos de la ciencia sin comprender a cabalidad su método. Demosle a un conjunto de monos ametralladoras y veremos una imagen de la especie parece ser el mensaje subliminal del autor.
Inicia el libro explicando que es la ciencia, en que consiste y como se desarrolla a lo largo del tiempo. Uno de los puntos que toca y que por si solo vale la lectura de todo el libro es la diferenciación entre la deducción y la inducción. La deducción considera que las conclusiones están implícitas en las premisas, el método griego de pensar, por ejemplo en sus diálogos, Platón emplea a fondo la deducción al hacer que sus discípulos y amigos desarrollen en base a premisas dadas las conclusiones a la que estas los llevan. Al ser esencialmente deductivos, los griegos desarrollaron la matemática, la filosofía, disciplinas en las cuales no se requiere experimentación sino trabajar sobre determinadas premisas, construyendo un sistema lógico sin necesidad de interesarse en el mundo real.
Nunca lo había pensado.
Pero no es solo la visión de la ciencia que un científico y filosofo tan eminente puede dar lo único que vale del libro. Lo que capturo mi atención es la visión desesperanzada, fatalista, negra que tiene del futuro. No es difícil imaginar porque, la primera edición es de 1931, años negros para el mundo y peor aun para Inglaterra .
Veamos el contexto.
La primera guerra mundial había destruido la vieja confianza de occidente, en particular Europa Occidental sobre si misma. Ya no eran la cúspide de la historia humana ni su civilización la más avanzada que el orbe había conocido, en medio de ese mar de sangre sin sentido que fue la Gran Guerra Occidente se cuestionaba a si mismo. Inglaterra, el imperio más poderoso de la tierra se había desangrado durante la guerra, a pesar de que mantuvo su imperio y este fue más grande que nunca, ya vaticinaban el próximo fin. Los pueblos bajo su dominio mostraban día a día su carácter levantisco, la URSS daba una apariencia externa de enorme crecimiento y vitalidad, con sus enormes recursos Rusia era rival para cualquier potencia del globo y las naciones occidentales observaban impotentes su ascenso.
Los Estados Unidos y Rusia son las dos únicas naciones que tienen una probabilidad considerable de ocupar esa posición. Si estas dos naciones participasen en la desintegración universal que la próxima guerra es casi seguro que produzca en Europa, es probable que pasasen varios siglos antes de que la civilización recobrase su nivel presente. Aún si América se mantiene intacta, será necesario empezar desde luego la organización del gobierno mundial, ya que no puede esperarse que la civilización sobreviva al choque de otra guerra mundial. En estas circunstancias, la fuerza más importante del lado de la civilización sería el deseo de los rentistas americanos de encontrar inversiones seguras en las comarcas devastadas del antiguo mundo. En el caso de que se contentasen con inversiones en su propio continente, la perspectiva sería muy negra.
Si eso no es suficiente, con la guerra y su destrucción, Estados Unidos emergía como potencia mundial. Orgulloso, sin conflictos sociales, enorme infraestructura y recursos, población de origen europeo y grandes capacidades técnicas, Europa y en especial Inglaterra veían desesperanzados alejarse los días en que su poderío era indiscutible. Agreguemos la baja natalidad, que como hoy ya en esos días era tema central en Europa, sumemos la gran depresión, la retórica bélica de los movimientos ultranacionalistas en Europa, el comunismo y se entiende mejor el negro cuadro que se trazaba y porque el auge de los fascismos en entreguerras.
Las personas de razón veían impotentes como se acercaba la próxima guerra a pasos agigantados, incapaces de actuar se abandonaban al más negro pesimismo.
Pero donde si deja volar la imaginación y lleva el verbo a extremos que hoy en día parecen delirantes es cuando diseña mundos futuros. La influencia de la URSS y el fascismo es evidente en sus escritos. Da un lugar preponderante a la eugenesia, desestima las formas de gobierno democráticas o republicanas, el tema central es la elite directora y como dirigirá el mundo usando la ciencia para los fines que considere conveniente.
La eugenesia, el tratamiento químico y térmico del embrión, y el régimen de comidas de los primeros años, se emplearan con vistas a la producción de individuos ce máxima eficiencia. La perspectiva científica se imprimirá en el individuo desde el momento en que el niño sepa hablar, y durante los primeros años, en que al niño le impresiona todo, éste será preservado cuidadosamente del contacto con el ignorante y el no científico. Desde la infancia hasta los veintiún años se le proporcionará el conocimiento científico, y en todo caso, desde la edad de los doce años se le especializará en aquellas ciencias para las que demuestre mejor aptitud. Al mismo tiempo, se le enseñará educación física, haciéndolo fuerte; se le habituará a revolcarse desnudo en la nieve, a ayunar en ocasiones durante 24 horas, a correr muchas millas en días calurosos, a ser valiente en todas las aventuras físicas, a no quejarse cuando experimente dolor físico.
Pareciera escrito por un educador del tercer reich.
Y es en los últimos capítulos donde regreso al inicio de este post, en párrafos inspirados delinea posibles sociedades futuras, “mundos felices” y sociedades del Gran Hermano. Como gran pensador, sus ideas fueron notoriamente usadas para escribir las obras maestras mencionadas.
Si encuentran alguna vieja edición por ahí, lo recomiendo con énfasis.
Bertrand+Russell perspectiva científica ciencia futuro 1984 mundo+feliz

En el Perú, país de las maravillas, pueden suceder cosas que escapan de la imaginación para el común de los mortales, al menos para la mía.
Cuando leí que la UNSA concedió 377 Doctorados de forma irregular solo atine a quedar boquiabierto, era peor de todo lo que hubiera podido pensar sobre una universidad, nacional o privada.
Quizás no se entienda lo grave de la denuncia, involucra no solo a esos 377 dizque profesionales, sino a todo el sistema educativo peruano que se ve manchado por ese montón de arribistas sin escrúpulos. Piensen en cuantos cargos de rector, decano, profesor principal en universidades tanto públicas como privadas han sido ocupados por estos inescrupulosos o en puestos públicos y privados donde accedieron gracias a su “mayor nivel” académico.
Para conocer más al respecto tenemos este artículo donde detallan 123 de los beneficiados y un blog elaborado por estudiantes de la UNSA.
Escalofriante.
UNSA doctorados bamba
Leer opiniones sesudas, mesuradas y coherentes no es común, y una de las materias más polémicas es la gratuidad de la enseñanza.
Entre las posiciones “principistas” , que consideran a la educación un “derecho” inalienable, conseguido por el pueblo en sus luchas populares y bla, bla, bla con que nos inunda la izquierda y las opiniones sarcasticas y duras de los que nos oponemos se oponen, leer el último artículo del conocido educador es refrescante.
Uno de los mecanismos utilizados internacionalmente para similares propósitos es el de los créditos educativos universitarios administrados por bancos privados o fundaciones que, si bien requieren un fondo inicial y aval del Estado, en el mediano y largo plazo permiten lograr los cuatro objetivos buscados: más recursos para las universidades estatales (que cobrarán sus costos reales), dar al estudiante la opción de elegir libremente a qué carrera y universidad (pública o privada) prefiere aplicar, que cada uno pague el costo real de sus estudios y que el Estado concentre sus mayores recursos en la educación básica.
El que no requiere el crédito, pagará al contado. El que lo requiere, pagará una vez que egrese de la universidad, tenga un empleo profesional y gane por encima de un mínimo verificable por la Sunat, de modo que un pequeño porcentaje de sus ingresos se derive al pago del crédito adeudado hasta cancelarlo. Es un sistema automático, sencillo, probado internacionalmente, al alcance de todos y que resuelve simultáneamente todos los problemas.
¿Algún día podremos dejarnos de bizantinismos y usar el cerebro en vez de retóricas ya muertas?
León+Trahtemberg gratuidad educacion universidades Peru
