
Hace un par de horas compre un paquete de galletas margarita, esas galletas de envoltura verde que no se pueden evitar comer primero por los bordes y despues el centro.
Adivinen.
Costaban .60 S/., algo inimaginable desde que aparecio el nuevo sol.
¿Saben cuanto es eso?
Diez centimos son la quinta parte de .50, ¡es una inflación de 20% en el costo de la galleta!, ¿a eso hemos llegado?
Entre otras noticias, el clásico paquete de maní que valia .50 S/. sigue con el mismo valor…pero más pequeño.
Dejen de emitir, por favor, eliminen el subsidio al combustible, no compren un dolar más, bajen impuestos, hagan algo pero que las galletas margarita regresen a .50 centimos.
Inflación.
galletas+margarita inflacion Peru

En el Péru actual uno de los caballitos de batalla de la izquierda es un supuesto empobrecimiento de la población y sobre todo ese cliche de que “los pobres son más pobres y los ricos más ricos”.
Falso desde cualquier punto de vista, todo aquel que observe la realidad sin prejuicios se dara cuenta que pese a todo amplios sectores de la población han visto importantes mejoras en su modo de vida.
Para poner cifras Stanislao Maldonado del blog Asesinato en el Margen -les recomiendo que lo sigan- escribe este excelente artículo sobre la pobreza y desigualdad en el Perú de hoy.
pobreza desigualdad neoliberalismo izquierda asesinato+en+el+margen

He estado atento estos dias a toda noticia sobre el famoso Paro Nacional y sobre todo a la “plataforma de lucha” que la CGTP, su principal organizador, plantea.
Antes de continuar, especifico que no apruebo toda esta satanización que se ha hecho por parte del gobierno y medios de prensa allegados. Lo único que se consigue generar por ese camino es mayor polarización y enfrentamiento, radicalización y ensimismamiento de las partes, nada bueno. En vez de tanto ataque frontal, un tratamiento algo más sardónico del evento y sobre todo buscar comprender que es lo que realmente quiere la otra parte.
¿Que busca un sindicalista?
Dinero, comodidades, alguna goyeria, así de simple.
Por relaciones familiares he tenido noticia de diversas negociaciones sindicales (desde el punto de vista de la gerencia) y el tema es siempre el mismo. El sindicato desea mayor sueldo(si ven que la empresa aumenta utilidades), alguna concesión como un chocolate adicional para los que trabajan en el turno noche (no es broma), mejorar los baños, no aumentar el precio del menú en la cafetería, un nuevo uniforme (si es posible con zapatos/botas incluidos), un trabajito para el sobrino desempleado del dirigente sindical y alguna otra demanda tan pedestre como las mencionadas. Nada de “infiltración comunista” o “terrorismo agazapado” ni la criolla “ganas de joder”.
¿Como se satisfacen?, la experiencia indica que es sencillo, en primer lugar evitar la confrontación, ser amables, comprensivos y buscar un justo medio que no perjudique a la empresa y deje medianamente contentos a los trabajadores hasta la próxima.
Negociación sindical for dummies.
Hacer la negociación en un buen restaurante (donde sirvan abundante, ya saben, barriga llena…), dejar en claro que lo que se busca es lo mejor para todos (en lenguaje moderno, una solución ganar-ganar) y proceder a conversar, de forma irónica si es posible, respecto a cada demanda. Si el sindicato exige mayor sueldo se les ofrece vales alimentarios (no sujetos a impuestos ni beneficios), si quieren un mejor uniforme se hace un cálculo rápido y se ofrece alguna mejora sin mayor coste (como cierres de metal y no de plástico), si la queja es la comida se ofrece incluir un chocolate (funciona, comprobado) y para terminar todos contentos se ofrece sin que sea solicitado algo como darle mantenimiento a los baños, luego se compran cervezas, se paga la cuenta, el representante de la empresa se retira y deja a los dirigentes chupar a gusto. Listo.
Claro que los lideres sindicales al describir las conversaciones utilizaran palabras como “arrancar a la gerencia”, “victoria obrera”, “reivindicación del trabajador”, pero no es más que fraseología.
¿Vieron algo de “comunismo terrorista” por ahí?
Pero en esta ocasión la huelga no es en una empresa específica, sino de la “clase trabajadora” contra el “Estado capitalista y neoliberal”, cada epíteto una generalización tan gruesa como la otra, dicho sea de paso.
A pesar que las he buscado un buen rato, no encontré información sobre la “plataforma de lucha” del paro, así que opinare respecto a lo que se viene escuchando ya desde hace un buen tiempo.
1 - El crecimiento no se distribuye, amplias capas de la población no sienten el desarrollo económico.
Muy cierto, si no fuera por la tanda de lemas marxistoides que con seguridad van a ir coreando de aquí para alla (sin saber lo que significan claro) estaría de acuerdo con el paro. El gobierno ha fallado en lo más elemental, conseguir que el crecimiento llegue a todos.
¿De que manera?, la más sencilla, reducir impuestos.
Para que no hayan griterias sobre “favorecer a los ricos” o “solo beneficia al sector formal”, lo mejor sería reducir el impuesto que todos sin excepción pagamos.
IGV, el bendito IGV.
Piensen un momento, en los sectores mas pobres del país el costo de los alimentos y servicios básicos puede llegar a ser el 80% del gasto familiar, por cada cien soles en alimentos, 19 van a parar al estado. Pongamos que una familia sector D gaste 600 soles mensuales en comida y 50 en servicios básicos, de estos 650 soles 123.5 S/. se van en impuestos, ¿no es una villanía? Ese dinero son 35 menús de 3.5 S/.en un mercado cualquiera de la ciudad. Una persona puede almorzar un mes con lo que su familia paga en impuestos. Ese es el grado de expoliación estatal al que estamos expuestos.
Redistribuyan la riqueza, bajen los impuestos.
2 - Oposición a la criminalización de la protesta social.
De acuerdo, nada peor ni más polarizador que acusar “de saque” al otro de ser un terrorista, un criminal, alguien que pretende desestabilizar el país. La torpeza exhibida en el lenguaje tanto por parte del gobierno como de los medios de una y otra orilla es asombrosa, a protestas tan legitimas como la de los estibadores (ocho horas al día, sin almuerzos ni baños) se opuso de frente el garrote, sin mostrar la zanahoria ni por asomo. En Casapalca por poco y no se exige un baño de sangre ejemplificador.
Y ni hablar sobre el caso de Melissa Patiño o el continuo amedrentamiento a los rojizos de todo pelaje.
¡Vamos!, se supone que esta es una república, hasta el más tonto de los tontos tiene derecho a pitear.
3 - Gestión de los recursos naturales.
Sin entrar a palabrejas como “entreguismo” o “traición”, la protesta tiene algo de razón. ¿A santo de que existen empresas con excepciones tributarias?, ¿este es un país o una chacra?, todos deben pagar impuestos por igual -más bajos mejor- sin favoritismos que solo llevan a protestas y resentimientos.
Un ejemplo de lo contrario es el gas, ¿han escuchado alguna protesta reivindicando Camisea?, esa tranquilidad se debe a las altas regalias que recibe el estado peruano por concepto de su explotación (otro tema es la exportación, que aún no se ha realizado y espero no se haga).
De momento estas son los únicos motivos de protesta que recuerdo, si hay más no duden en dejar un comentario
Para terminar, mayor moderación en ambas partes tanto en sus declaraciones como acciones es buena idea, a ver si logramos de una buena vez la estabilidad social indispensable para desarrollo del Perú.
Paro+Nacional CGTP comunismo terrorismo gobierno Peru plataforma

Hoy se cumplen cien años de nacimiento del malogrado ex presidente chileno, Salvador Allende.
Como no es sorpresa, se han multiplicado los panegíricos y lloriqueos de sus partidarios, para quienes encarna “el socialismo democrático” (como si eso pudiera existir) y su muerte es un tanto más en el extenso martirologio de las “luchas sociales” de nuestra región.
Como de costumbre no estoy de acuerdo con ese consenso que a santificado a Allende y demonizado a todo aquel que siquiera con una uña toque su “recuerdo”.
Leamos Cómo Allende destruyó la democracia en Chile, escrito por José Piñera a raíz del 11 del Setiembre. La secuela de acontecimientos es de laboratorio.
En primer lugar el amedrentamiento por parte del gobierno a los ciudadanos.
La sesión de la mañana finalizó con un fogoso discurso del diputado Juan Luis Ossa, presidente de la juventud del PN. En los alrededores del edificio del Congreso habían ocurrido el día anterior graves incidentes. El diputado Ossa, atacado por grupos armados, se había visto obligado a hacer uso de un arma de fuego, afirmando a la prensa que se le disparaba incluso con armas automáticas. La policía no había actuado en defensa de los jóvenes de su partido. Exasperado por este incidente, increpó a los diputados comunistas: “Por eso ustedes, bandas de traidores, bandas de cobardes, bandas de vendidos, bandas de mentirosos hipócritas, están descalificados para hablar de la guerra civil”. Ese era el clima que se vivía en Chile ese día de agosto.”
Luego el rechazo a toda institucionalidad, apoyandose en la fuerza de ser preciso.
c) Una precisión sobre el rol de los ministros militares que el Presidente Allende había incluido en carteras claves de su gabinete (Art. 13 y 14). Hay que aclarar que el mismo Presidente Allende había abierto las puertas de la política a los militares al designar, un año antes, a varios generales y almirantes en ministerios claves. Durante algunos meses incluso designó en el cargo político de mayor gravitación y controversia, el Ministerio del Interior, al Comandante en Jefe del Ejército, general Carlos Prats. En agosto de 1973, un almirante era Ministro de Hacienda, el cargo clave en la conducción económica del país.
Abierta violación de la ley.
En efecto, la remoción del Presidente, conforme al artículo 42 de la Constitución promulgada en 1925, exigía para ello dos tercios de los senadores en ejercicio. Como el Senado se renovaba parcialmente, era virtualmente imposible que un Presidente, por impopular que fuera, perdiera de tal manera las elecciones parlamentarias durante su período como para quedar sin el apoyo de al menos un tercio de los senadores. De hecho, la oposición al Presidente Allende ganó por mayoría absoluta las elecciones parlamentarias de marzo de 1973, logrando casi dos tercios de la Cámara de Diputados, pero no igual mayoría en el Senado. En síntesis, la Constitución de 1925 permitía que un gobierno la violara, incluso “sistemáticamente” como sostuvieron una amplia mayoría de los diputados, mientras ese gobierno mantuviera a su lado a un tercio de los senadores.
Es reveladora la confusión sobre lo que significa el Estado de Derecho que trasunta la respuesta de Allende, ya que declara que insistirá en su camino ilegal pues “tras la expresión ‘Estado de Derecho’ se esconde una situación que presupone una injusticia económica y social entre chilenos que nuestro pueblo ha rechazado. Pretenden ignorar que el Estado de Derecho sólo se realiza plenamente en la medida que se superen las desigualdades de una sociedad capitalista”.
Apoyo a la violencia extremista.
Claudio Véliz, historiador y amigo personal de Allende, sostiene que los viajes de Allende a Cuba tuvieron “una incidencia fundamental en el proyecto que pretendía aplicar en Chile. Tras ver Cuba, Allende pensó que podía acortar el camino. Pero la verdad es que se apartó de la tradición chilena… No cabe ninguna duda que el gobierno de la Unidad Popular fue un desastre que nos llevó a la guerra civil” (El Mercurio, 28 de noviembre, 1999). Allende, siendo presidente del Senado, expresó en varias ocasiones su apoyo al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), grupo que inició la violencia guerrillera en Chile. Por cierto, la violencia había sido idealizada por los líderes de izquierda de Chile y el continente por un largo tiempo.
El gobierno se prepara para golpear.
Oscar Waiss, quien fue director del diario oficial del gobierno e íntimo amigo de Allende, al plantear algunos escenarios posibles refleja el grado de extremismo que primaba en algunos dirigentes de la Unidad Popular: “Había llegado el momento de echar el fetichismo legalista por la borda; el momento de llamar a retiro a los militares conspiradores; de destituir al Contralor General de la República; de intervenir la Corte Suprema de Justicia y el Poder Judicial; de incautarse de El Mercurio y toda la jauría periodística contrarrevolucionaria. Resultaba mejor dar el primer golpe, pues el que pega primero pega dos veces” (Revista “Política Internacional” Nº 600, Belgrado, abril de 1975).
Y los militares contratacan…con una agenda propia.
En la madrugada del martes 11 de septiembre de 1973, 18 días después de que los ministros militares recibieran formalmente el Acuerdo de la Cámara de Diputados, las Fuerzas Armadas chilenas iniciaron en todo el territorio un operativo militar para cumplir el mandato parlamentario.
Así lo entendió el historiador Richard Pipes, profesor de la Universidad de Harvard, quien ha sostenido que, con el Acuerdo, “la Cámara le solicitó a las Fuerzas Armadas que restauraran las leyes del país. Obedeciendo este mandato, a los 18 días los militares chilenos, liderados por el general Augusto Pinochet, removieron por la fuerza a Allende de su cargo” (Communism. A Brief Story, 2001).
Conclusión.
Lo que ocurrió en Santiago no es un golpe típicamente latinoamericano. Las fuerzas armadas toleraron al Dr. Allende por casi tres años. En ese período, él se las ingenió para hundir al país en la peor crisis social y económica de su historia moderna. La expropiación de campos y empresas privadas provocó una alarmante caída en la producción, y las pérdidas de las empresas estatales, según cifras oficiales, superaron los $1.000 millones de dólares. La inflación alcanzó a 350% en los últimos 12 meses. Los pequeños empresarios quebraron; los funcionarios públicos y trabajadores especializados sufrieron la casi desaparición de sus sueldos por causa de la inflación; las dueñas de casa tenían que hacer interminables colas para obtener alimentos esenciales, y si es que encontraban. La creciente desesperación originó el enorme movimiento huelguístico que los camioneros iniciaron hace seis semanas. Pero el gobierno de Allende fue más allá de la destrucción de la economía. Violó la letra y el espíritu de la Constitución. La forma en que sobrepasó duramente al Congreso y a los Tribunales de Justicia debilitó la fe en las instituciones democráticas del país.
¿Se entendio?
Un poco de información politicamente incorrecta.
- En Wikipedia, la biografía de Salvador Allende trae bastante información.
- En la misma fuente, una breve reseña del golpe de estado y sus causas.
- Somera descripción de lo que habian hecho los socialistas con Chile.
- Otra descripción de lo que Allende hizo con la economía chilena.
- Allende no era un santo.
- Un poco más sobre el supuesto patricio.
- Aldo M. expone algunas cifras.
Un par de noticias que espero den un poco que pensar a los aún existentes partidarios de la dizque revolución cubana y toda su charada ideológica.
Cuba elimina la igualdad en los sueldos.
Asi como lo leen, por fin después de darse de bruces con el mundo real una y otra vez entendieron que la igualdad no existe y que una persona trabaja más si va a recibir mayor recompensa por su trabajo, tan sencillo como eso.
Defensores de la igualdad a toda costa y otros disparates, ¿que opinan?
El capitalismo en acción y Cuba.
El capitalismo es el sistema inmanente al ser humano, pruebas de esto hay en cada esquina, solo vea aun ambulante vendiendo caramelos y estará observando oferta y demanda, a un reciclador recogiendo los cartones y plasticos de la basura para su propio provecho y en el camino haciendo un poco más limpia la ciudad.
Esto también sucede en Cuba, donde las personas son tan normales como en cualquier otro lugar solo que bajo la bota de una tirania aberrante, en este paraiso comunista donde nadie pasa hambre, todos tienen salud asegurada y el que se quiere ir es porque es un malvado consumista, anti-revolucionario y pro-yanqui hay personas que recogen la basura con fines de reciclaje, algo que al gobierno Cubano por supuesto no puede gustarle.
¿Por? , muy simple, no esta bajo el control de la burocracia oficial, y eso es lo que más temen las dictaduras, que la gente se de cuenta que no las necesita para seguir con su vida y en segundo lugar debido a que malogra la imagen que pretenden vender, en Cuba nadie recoge basura y punto, no se hable más.
Pero la buena Yoani una vez más desenmascara a toda la pandilla enquistada en el poder.
A la búsqueda de esos “indisciplinados” y vándalos se han lanzado los órganos policiales, y una de las embestidas se la han llevado los “buzos” que recolectan materia prima, comida y objetos en la basura. Sin esos que recogen las botellas de plástico, los cartones y los desechos metálicos de los vertederos, estos objetos reciclables se perderían en un despilfarro que no concuerda con nuestros limitados recursos. Esas manos que se hunden en los latones pestilentes hacen, de forma independiente, lo que las instituciones no logran organizar desde su centralismo.
Pero los “buzos”, según esta nueva ofensiva, le dan una mala imagen a la ciudad. Pueden quedar capturados en el obturador de un turista y romper el imaginario argumento de que “en Cuba nadie escarba en la basura”. Su existencia habla de desplazados, de paupérrimas condiciones, de ilegales que prefieren “buscar basura en la gran ciudad, que trabajar por un simbólico salario en el campo”.
Esperos que los haga pensar caballeros.
Cuba capitalismo comunismo salarios eficiencia pobreza basura
Parece que nuestro señor presidente.
Hace unos días, respondiendo a los cuestionamientos de Lourdes, se mandó con las siguiente declaraciones.
Cuidado, porque en un momento Chile, si se enoja… nos compra mil millones de dólares y nosotros le compramos 300, y en cualquier momento puede decir: okey, si no me quieren vender, no le compramos los mil millones … y les devuelvo los 100 mil peruanos que tengo aquí, a los que les he dado residencia
Carambas, y después se quejan de que surjan Humalas, Evos y Chavez, con respuestas como esa la sangre de cualquier pueblo hierve. Eso sin contar que un recurso tan escaso como el gas de Camisea se piense vender solo porque al presidente y compañía se le ocurre.
En fin, tres años más quedan.