Surgió en las entrañas del Perú, no de el mítico mundo andino, sino del nuevo Perú profundo.
En los arenales de los conos urbanos, en esas otrora barriadas que ahora se levantan erguidas en paredes de ladrillo sin tarrajear, fierros sobresaliendo de los techos orgullosos y sin pintura, donde el Grupo 5 es la música culta, emergió el individuo que ahora ocupa esta página.
Unan ese extraño origen con la pareja del siglo 21 peruano, Tula y Carmona, obtendrán algo como lo que sigue.
Si Lima pudiera hablar…gritaria ¡Socorro!
Tongo el+clic Tula Carmona horror nuevo+Peru
O tal vez sería mejor reabrir Taquile, que no era tan mala despúes de todo, un bisabuelo mio estuvo ahí y salio enterito.
En este video, realizado por Utero Tv, podemos observar el indignante espectaculo de una manchita exigiendo la liberación de Polay y Cia.
En vez de estar persiguiendo a poetastros y payasos “antisistema” en los huecos de Quilca, ¿porque no agarra a toda esta carne de horca y los manda a una tomar el sol a rayas en Yanamayo y similares?, ¿ya no es delito apología del terrorismo?
Que asco.

No sabia muy bien como nombrar este post, el título actual es solo algunos de los que esbozé, mal que bien espero refleje la intención del presente escrito: una reseña curiosa sobre las primeras lineas que mas me han gustado en la literatura mundial.
Debe ser una de las tareas más difíciles para un escritor el romper la pagina en blanco, a pesar de que antes de escribir se tienen párrafos ya delineados en la cabeza, un argumento pensado y muchos giros estilísticos planeados, al momento de armar un todo coherente la pluma -el teclado si lo prefieren- se desvía por su cuenta, la fuerza de la idea nos lleva a escribir palabras que no habíamos pensado.
Como pretendía escribir antes que las palabras lo hicieran solas, el momento más difícil es romper la página en blanco y sobre todo las líneas iniciales, las cuales deben ser todo lo sugerentes, atractivas y estilizadas que se puedan para atraer la atención sobre el resto de pensamiento vertido en blanco sobre negro.
Un clásico de la literatura son la Iliada y la Odisea, poco podemos decir sobre esta obra magna que no haya sido escrito antes, me limitaré a mencionar su introducción.
Canta, oh diosa, la cólera del Pelida Aquiles; cólera funesta que causó infinitos males a los aqueos y precipitó al Hades muchas almas valerosas de héroes, a quienes hizo presa de perros y pasto de aves —cumplíase la voluntad de Zeus—desde que se separaron disputando el Atrida, rey de hombres, y el divino Aquiles.
Difícil de superar, en ese corto párrafo esta delineada, y si me lo permiten hasta contenida, la Iliada entera. No se pueden leer esas palabras sin sentir la intensidad de la épica Homérica y la emoción que provocaría en los griegos antiguos estos versos recitados por augures en las plazas y anfiteatros de la helade.
Ahora, no dejemos de lado al sagaz Odiseo, quien sabe, era favorito de los dioses y estos son prontos a la ira.
Háblame, Musa, de aquel varón de multiforme ingenio que, después de destruir la sacra ciudad de Troya, anduvo peregrinando larguísimo tiempo, vio las poblaciones y conoció las costumbres de muchos hombres y padeció en su ánimo gran número de trabajos en su navegación por el ponto, en cuanto procuraba salvar su vida y la vuelta de sus compañeros a la patria. Mas ni aun así pudo librarlos, como deseaba, y todos perecieron por sus propias locuras. ¡Insensatos! Comiéronse las vacas de Helios, hijo de Hiperión; el cual no permitió que les llegara el día del regreso. ¡Oh diosa, hija de Zeus!, cuéntanos aunque no sea más que una parte de tales cosas.
Al igual que su par, el párrafo inicial de la Odisea es un breve resumen de lo acontecido e insinúa la historia a narrar, en un pueblo donde las historias eran orales y la literatura una actividad compartida, el captar el interés del público y mantenerlo durante las horas que durara el relato era fundamental para el éxito del cantor y las monedas que recibiera. En una plaza pública o en un anfiteatro frente a toda la ciudad, era necesario un lenguaje llano y sin sutilezas, un estilo sencillo pero que a la vez comunicara la grandeza de lo tratado y transmitiera a cabalidad la historia sin perder la atención del pueblo.
Muchos siglos después tenemos a Cervantes y la reinvención de la literatura, no temo equivocarme lector si deduzco que te sabes las siguientes palabras de memoria.
En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme,
Misterio al no mencionar el nombre del pueblo, pero a la vez familiaridad para el lector castellano, de saque Cervantes da la nota intrigante que invita al lector a seguir leyendo. Ya en esta época la literatura es un ejercicio solitario y el lector es cautivado para que continué hasta la última página del texto.
Algunos siglos después, el famoso inicio de Anna Karenina, que tanta sabiduría esconde en tan solo una línea.
Todas las familias felices se parecen unas a otras; pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada.
¿Brillante no?
La novela rusa destaca por su tratamiento de la psicología de los personajes, su gran número y los larguisimos y variados nombres de estos, el texto mencionado da constancia de lo primero.
Mas cerca en el tiempo y el espacio tenemos la famosa Cien años de Soledad, en esta Gabo crea un mundo mágico con el cual interpreta la realidad latinoamericana y la soledad en una obra grandiosa, el inicio es inolvidable.
Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos.
Pensé poner solo el memorable “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento”, pero el párrafo entero transmite todo lo que “Cien años…” es. Ya en la primera página, Garcia Marquez logra evocar esa atmósfera de leyenda, de mito y maravilla que se desenvuelve en nuestras selvas, ríos, llanos, montes, ciudades y gente, poniendo en acción la historia de una familia que en si representa a un pueblo y a un destino.
Podría extenderme varios posts más, pero no es ese el objetivo de momento, así que continuemos.
A pesar de la incongruencia temporal, deje el que en mi opinión es la mejor de todas para el último.
No veré la cumbre del Higuerota duplicarse en las aguas del Golfo Plácido, no iré al Estado Occidental, no descifraré en esa biblioteca que desde Buenos Aires imagino de tantos modos y que tiene sin duda su forma exacta y sus crecientes sombras, la letra de Bolívar…
En el Guayaquil de Borges, estas primeras letras son de un poder evocador impresionante. Imaginar una ciudad y monumento desde otra, unirlas con una descripción geográfica preciosa y conectarla a su vez con un pasado épico en tan solo unas pocas palabras es causa de que me quite el sombrero -bueno, si tuviera uno. Para aquellos que como yo crecieron escuchando no cuentos infantiles ni irrealidades televisivas, sino historias de otros días, de guerras civiles, revueltas y golpes de estado, de asaltos a cuarteles y derrotas, discursos senatoriales, reformas y en suma la vida palpitante de nuestras tierras, tan poco apreciada y estudiada por la general alienación en que vivimos, es emotivo e insinuante. No en vano Borges descendía de familias patricias, afincadas en su nación como viejos árboles atados a la tierra.
En fin eso fue todo, ¿alguna contribución a este breve repaso?
Literatura introducción Homero Cervantes Tolstoi Gabo borges

Poniéndome al día con los periódicos, encontré una columna de Rosa María Palacios en Peru21, San Marcos, Propietaria la cual me agradó sin ambages.
El párrafo inicial es excelente, una cachetada a todos los zurdos que pretenden monopolizar las protestas estudiantiles de cualquier tipo.
La protesta de los estudiantes de San Marcos en defensa de la propiedad de su universidad refleja un giro en la temática de las luchas sociales. Acostumbrados por décadas a marchar contra el imperialismo yanqui, el modelo neoliberal o el Estado represor, los estudiantes de hoy se alzan en defensa del más liberal y capitalista de los derechos: el de propiedad.
Bravo.
San+Marcos Rosa+María+Palacios Perú21 propiedad protestas estudiantes
Creo que no dormiré esta noche.
Hace algunas horas, tan largas, falleció Luis Alberto del Río del Río, mi abuelo, no puedo recurrir a la auto mortificación barata de lamentar no haber pasado tiempo con el, de niño lo hice y recibí impresiones memorables de esta interacción entre dos seres tan cercanos a los extremos de la vida. Abuelo extraído de un libro de cuentos, cabellos blancos, risa fácil, alegre, socarrón y sabido, era para nosotros la llave a un mundo más allá de toda nuestra experiencia, como los relatos de esos viejos cronistas y poetas que deslumbraban a la humanidad en tiempos más crédulos.
Hombre del campo, nacido hace 99 años en la vieja hacienda Pongor del callejón de Huaylas, sus historias nos trasportaban a un universo de gamonales, campesinos, peones, haciendas, revueltas indígenas, escaramuzas, peleas, cosechas, campamentos militares, viajes por la sierra, conversaciones con personas y tipos humanos hace ya tanto desaparecidos.
Aficionado a los caballos, las armas de fuego, pelear, ejercicios fuertes y la vida al aire libre era su vida en casa la otra cara de la moneda frente a mi intelectual familia paterna, al pensamiento oponía la acción, a la lectura el movimiento. No me es difícil escuchar su voz ronca animándonos a ir a caminar, !que tierna escena!, un anciano de aspecto viejo como el tiempo, pero aun fuerte y animoso, junto a dos pequeños que apenas le llegaban a la cintura caminando por calles y parques, con esa comunicación tan fluida entre un abuelo y sus nietos.
Años atrás fuimos a nadar al club como casi a diario en los veranos, había escogido el abuelo una silla cómoda donde sentarse y leer su sempiterno periódico, nosotros mientras tanto nadábamos de un lado a otro y reíamos frente a su sonrisa bonachona, de repente se nos ocurre fastidiarlo llamándolo para que entre a la piscina, como de costumbre cuando así lo batíamos respondía “si ahorra”, “ya voy”, “en un rato” tanto el como nosotros sabíamos que no iba a suceder pero era divertido poder molestarlo. No me daba cuenta pero ya puedo imaginar lo que el veía, no solo a unos chiquillos jugueteando, se vería a si mismo muchas décadas atrás chapoteando en los riachuelos y afluentes del rió Santa, recordaría a sus hijos cuando el era un joven padre de familia y quien sabe, también estaría viendo su propia inmortalidad, la sangre que continuaría su camino cuando el ya no estuviera.
Pero si no entro en esa piscina, si a medida que los años pasaban se iba ahogando en la de sus propios recuerdos. Poco a poco iba perdiendo la memoria de los sucesos recientes, podía olvidarse fácilmente de lo que acababa de decirte pero jamas se olvidaría de los sucesos ocurridos a la caída de Leguia, de la depresión y la quiebra del Banco Perú-Londres, la epidemia de la influenza (gripe española para él) y las carretas llenas de muertos pasando por las calles de Huaraz, sus experiencias en el ejército y tantas aventuras de su vida agitada.
No puedo fijar mis primeros recuerdos del abuelo, el llegaba a casa los veranos para fiestas y regresaba a su casa en Chimbote una vez empezaba el invierno, ahora que lo pienso es fácil de deducir, venia los veranos cuando estábamos de vacaciones a Lima para pasar unos meses con los nietos y luego regresar a seguir con su vida una vez regresábamos a clases. A medida que la edad lo iba derrotando se fueron extendiendo sus visitas hasta que un día se quedo en casa para siempre, de niño el era parte inseparable del verano, nuestras caminatas estaban escritas en piedra al igual que las idas al club o la playa el fin de semana.
Viejo aficionado a contar historias y cuentos, cuantos sapos nos habrá hecho tragar, ahora ya no me creo eso de que estando en la selva un soldado desapareció, cuando lo buscaron encontraron que una boa se lo había comido, la abrieron “y el cholo seguía adentro roncando como si nada”. Nos hablaba de la hacienda donde había vivido de niño, de costumbres y experiencias en un lugar y tiempo que bien podría haber sido Birmania hace mil años por lo exótico de las vivencia narradas.
Superviviente de un mundo extinto, hombre de a caballo en pleno siglo veinte, nacido para ver el fin de una era, fue la suya una vida de transición entre el el campo y la ciudad, adopto todas las formas que esta última exigía pero en en época tan tardía que hablaba conmigo aun decía.
- En la chacra se vivía mejor.
- ¿por?
- Habían más arboles y si nos daba hambre matábamos una gallina y ya.
Adiós abuelo.
Update:
Gracias a todos los que dieron sus palabras de apoyo y un abrazo para los amigos de Americatel por su bonito gesto.
Para terminar con esto, un video y su explicación.
En los lejanos años 20/30 el tango era el genero dominante en el país y el mundo latino en general, como no podía ser de otra manera, mi abuelo era según diversas fuentes un excelente bailarin del ritmo porteño. Ya anciano gustaba de escuchar a Gardel, afición que compartia con mi madre y que a pesar de mis risas he heredado, el video describe lo que puede ser una descripción de su vida, un intenso recorrido que llego a su fin.
Acabo de ver 300, que como ya sabrán es una película bastante fantástica sobre la epopeya espartana en las Termópilas.
Pero el punto de este post no es ese sino mostrar un video del popular Gerard “Leonidas” Butler antes de asumir la corona de Esparta.