Camisea no es la panacea

Hoy por hoy, uno de los principales temas de interés es la energía. El tremendo aumento en el precio del petróleo ha alterado la economía y previsiones de muchos países, incluyendo algunos tan próximos como Chile o Argentina, cuyos déficit energéticos son alarmantes, por decirlo de manera suave. Industrias muy rentables a 20$ el barril se incomodan con 40$ y ven el piso de cerca con 100$, no es necesario pensar mucho que pasaría si el petróleo llega a los 200$ antes de fin de año como se pronostica, ya ahora andar en auto es bastante más caro que hace unos 10 años.
Y el Perú no es ajeno a estos movimientos mundiales.Desde que se inicio la explotación del Gas de Camisea -viejo anhelo nacional- vino acompañado de promesas sobre energía barata, una fuente confiable, el Perú independiente de los vaivenes externo entre otras palabras aladas. La industria nacional de inmediato se subió al coche y procedió a convertir sus plantas a gas como las empresas mineras, cementeras, eléctricas y muchas otras que ahora lo utilizan con lo cual reducen los costos y son más competitivos a nivel nacional e internacional.
Pero hay un problema con toda esa maravilla reseñada, el gas es limitada y al precio que se esta vendiendo se va a acabar más rápido de lo pensado.
El precio del gas a nivel internacional se encuentra a 9,8$ el millón de BTU, sin embargo en el mercado peruano se comercializa a 1,5$ en boca de pozo para el sector industrial. Esto lleva a que las empresas cuyas plantas estén en el Perú tengan enormes ventajas competitivas frente a las que no, el costo de la energía es sustantivamente menor al de otros países, no es raro entonces esa avalancha de inversiones en el país, ese 11% de crecimiento no me extraña, el Perú esta consumiendo esteroides en forma de gas natural.
Pero no todo es color de oro, o verde dólar.
El Gas es finito, y si continuamos aumentando a esta velocidad su consumo el futuro no es claro. Los cálculos indican que a la velocidad actual el gas duraría aún 20 años, pero si el consumo continua creciendo a pasos agigantados -¿quién no quiere producir a precios tan bajos?- no creo que este dure tanto tiempo. Y qué hacemos con un gas agotado y toda la matriz energética nacional dependiente de este, ¿empezamos a comprar gas al extranjero y lo subsidiamos también?
El Gas en realidad no es tan barato, en equivalente calórico su costo es igual al del petróleo, pero acá lo rematamos como si fuera a durar por siempre y su propia baratura es la perdición de este. A mayor diferencia con el precio mundial, más empresas deciden instalar plantas, aumentar la producción para aprovechar el precio lo cual lleva a que se agote cada vez más rápido.
Mayor precio y por lo tanto mayor moderación en el consumo llevaria a una transición más suave de consumir nuestro propio gas a importar gas de afuera, algo que a este nivel de consumo se ve cada vez más cerca.
Pero quien sabe, con este último descubrimiento de petróleo frente a Lambayeque todavia podemos estar confiados en un buen colchon energético, siempre que a nadie se le ocurra exportarlo a un décimo de de su valor claro.
WordPress database error: [Table './droper/wp_comments' is marked as crashed and last (automatic?) repair failed]
SELECT * FROM wp_comments WHERE comment_post_ID = '314' AND comment_approved = '1' ORDER BY comment_date
Leave a comment