Las Farc y sus rehenes
De vez en cuando uno se encuentra por ahí con algún desubicado, que después de 20 años de zozobra y muerte en el Perú no ha aprendido nada y mira con cierto romanticismo chic al terrorismo colombiano.
Las Farc ejercen un reinado de terror sobre grandes área del interior, en especial el sur el oriente del vecino país, que por es a su vez la frontera con el Perú. Tienen su origen en los años 60, como consecuencia de los años de violencia originados a partir de la muerte Jorge Eliécer Gaitán en 1948. Los más radicales del Partido Liberal junto con el partido comunista se atrincheran en Marquetalia, luego de ser desalojados se dirigen al sur donde dan inicio a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
Secuestros
Más de 700 secuestrados son mantenido en este momento en poder de las Farc, sometidos a tratos y vejamenes más allá de todo límite.

Clara Rojas y Consuelo Gónzales, las rehenes recientemente liberadas, dan algunos alcances del trato bestial que practican los delincuentes.
vivíamos en cárceles que las FARC tienen y que llaman cárceles del pueblo, donde no es posible ni pensar en salir de un espacio. Estábamos detrás de alambres y uno empieza a inventarse mecanismos de subsistencia. Hacía gimnasia diaria, caminaba para conservar un estado físico por lo menos normal, pensando –primero– en el tema de salud y segundo en el tema de resistencia, para cuando se presentaran las marchas a las que éramos sometidos, con frecuencia, de horas largas, o de días y semanas
Los militares y policías vivían encadenados todo el día. La cadena al cuello y un resto de esa cadena lo guardaban en una maleta que se ponen al hombro. Se bañan encadenados, lavan su ropa encadenados, comen encadenados, para cualquier cosa que hagan tienen que cargar la cadena
Que lindo tratan al pueblo sus “defensores”, Fidel debe estar orgulloso de tan eficaces alumnos.
Crueldad
La crueldad no se limita a maltratar mujeres y torturar militares, aun con recién nacidos se expresa la vesania del terror. Luego de hacerle cesárea a Clara Rojas con un cuchillo de cocina, a consecuencia del cual el niño tiene aun hoy problemas en el brazo izquierdo, Emmanuel le es frecuentemente arrancado de los brazos hasta ser entregado, enfermo y débil a un campesino.
Emmanuel, fruto de la relación de la rehén con uno de los carceleros, vino al mundo en una trinchera hedionda, en medio de un ataque del Ejército colombiano y gracias a una cesárea que Rojas pidió a gritos cuando por una bomba el niño se le desencajó en el vientre. “Era lo más pequeñito, lo más lindo. Lo que más me impactó fue su sonrisa y por supuesto su llanto”, recordaba el jueves, ya libre, Rojas. “Se llama Emmanuel, por supuesto. Yo creo que cuando él oiga que vuelvo a llamarle Emmanuel, seguro que recordará algo”, afirmó la rehén recién liberada.
En vez de liberar a una mujer embarazada por un acto de simple humanidad, los subversivos la llevan consigo a todos lados, forzándola en ese estado a compartir las miserias de su existencia criminal. El resultado: un parto en las peores condiciones posibles, que tal cuidado por la salud el de esos sujetos.
A los pocos meses de nacer el niño, es entregado a un campesino para que este lo cuide. Al ver el mal estado de su salud, lo lleva a un hospital a que lo atiendan, solo por eso se hace acreedor al hostigamiento por parte de la banda de secuestradores.
En junio del 2005, Crisanto se decidió a llevar al pequeño al centro de salud de El Retorno y después al hospital de la capital del departamento, San José del Guaviare. Además de leishmaniosis y de la fractura del húmero, el pequeño padecía paludismo y malnutrición, según la declaración de una enfermera. Los servicios sociales del Instituto Colombiano del Bienestar Familiar (ICBF), que sospechaban de “malos tratos crónicos”, retiraron la custodia del pequeño a José Crisanto Gómez, quien se presentó como “tío abuelo” del bebé y afirmó que la madre había desaparecido y al padre no se le conocía.
A finales del pasado mes de diciembre, ante las amenazas de las FARC para recuperar a Emmanuel, José Crisanto Gómez huyó con toda su familia a Bogotá, donde permanece acogido al programa especial de protección de testigos. La fiscalía general de Bogotá pretende que toda la familia se someta a las pruebas de ADN, por si algún otro de los chiquillos también hubiera sido entregado por la guerrilla.
Mentiras
Y para colmo de cinismo, cuando las Farc ofrecen entregar a Clara y Consuelo, asu vez ofrecen a pequeño, que no tenían en su poder. Este ya era libre y estaba bajo la custodia de las autoridades legítimas de Colombia.
Según medio locales, cuando las FARC se enteraron, a finales del año pasado de que el menor no estaba en San José del Guaviare sino en Bogotá, habrían planeado sacarlo del hogar donde se hallaba con documentos falsos. Alertadas las autoridades, el menor fue cambiado de lugar y reforzada la seguridad de su entorno.
Aun quedan 700 personas en poder de los fascinerosos. En el colmo del atrevimiento han exigido que se liberen 500 presos de su organización a cambio de 45 rehenes ilegalmente retenidos.
Como es patente, con organizaciones de este tipo no se puede negociar. Ningún gesto de caballerosidad, diplomacia o generosidad es posible. Interpondrán villanía, cinismo y mezquindad a cualquier apertura que se efectué.
Así como en el Perú logramos después de mucho bregar derrotar al terror, espero que Colombia se libere lo más pronto posible de ese cáncer que le corroe las entrañas.

1 Comment
1. Droper: En mis palabras&hellip replies at 30th January 2008, 6:57 pm :
[…] Como escribí anteriormente, para algunos descriteriados las Farc aun son una causa románticas mas que una banda de asesinos, narcotraficantes y secuestradores con ínfulas de reformadores sociales. […]
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