Protección solar

¡Verano!
La playa llama, el calor descubre y el sol quema.
Y es este último e indeseado efecto es el que queremos evitar, pero para poder hacerlo debemos conocer al enemigo.
Un poco de ciencia.
El sol, fuente de luz y energía de la tierra, es a su vez un terrible emisor de radiaciones. Tanto luminosas como invisibles, están tienen algún efecto en todo lo orgánico, nuestra piel por ejemplo. Emite en todo el espectro, especialmente ondas de radio, infrarrojo, luminoso y ultravioleta. De estas la más peligrosa es la ultravioleta al ser la de menor longitud de onda.

La radiación ultravioleta es de tres tipos, los Ultra Violeta A (UVA), los Ultra Violeta B (UVB), y los Ultra Violeta C (UVC). Los rayos UVA son filtrados en la estratosfera, por lo que no alcanzan a incidir en las personas; los rayos UVB, que son unos de los causantes del envejecimiento en la piel, y los UVC que son los provocan el cáncer a la piel, deberían ser filtrados por la Capa de Ozono. Y aquí es donde comienza el problema, ya que el agujero de la Capa de Ozono en el hemisferio sur, que alcanza un tamaño similar al que abarcan las naciones de Estados Unidos y Canadá, permite que los rayos mencionados lleguen directamente a la superficie.

Conocemos de sobra los efectos del sol en nuestra piel. Quemaduras, arrugas, manchas, cataratas y en el peor de los casos cáncer a la piel. No es una bicoca lo que arriesgamos.
¡Y no podemos confiarnos! La nubosidad solo absorbe parcialmente el infrarrojo y la luz visible, dejando pasar el ultravioleta por lo cual no podemos descuidarnos así este nublado el día. En todo momento que estemos al aire libre, debemos tomar precauciones al respecto.
Pero esto no tiene que terminar así, escondiéndonos cual topos de la luz solar, podemos evitar los efectos nocivos del astro rey.
Lo más usado son sin duda los bloqueadores.

Son usados como su nombre lo indica para filtrar e incluso bloquear completamente la radiación solar. Existen tanto físicos como químicos.
Físicos
Son aquellos que contienen Dióxido de titánio, óxido de zinc, caolín y otros compuestos que tienen la propiedad de reflejar y dispersar la luz. Brindan protección contra el espectro de luz ultravioleta y luz visible. Necesitan reaplicaciones frecuentes.
Químicos
Estos contienen sustancias químicas que son capaces de absorber radiaciones ultravioletas. Existen diferentes tipos que protegen en forma muy especial contra la luz ultravioleta B (UVB). Existen diversos compuestos derivados del ácido paraaminobenzoico *ácido salicílico, benzofenona, alcanfor, cumarina, benzoxasol, ácido cinámico o parametoxicinámico, dihidroxiacetona, dihidroxinaftoquinona, guanina, octil-metoxi-cinamato, ácido fenil- bencimidazol sulfónico y metilbencidilina.
El grado de protección que brinda un bloqueador solar se indica por el factor de protección solar (SPF por sus siglas en ingles) impreso en la etiqueta del producto, todo aquel que tenga un SPF mayor o igual a 15 es considerado un bloqueador solar.
Físicamente el FPS es un número que indica cuál es el múltiplo de tiempo al que se puede exponer la piel protegida para conseguir el mismo efecto eritematoso que se obtendría si no se hubiese aplicado ninguna protección.
Por ejemplo: si una persona puede exponerse al sol el primer día 10 minutos sin tener enrojecimiento ni quemaduras, un FPS 15 utilizado adecuadamente la protegerá del sol durante 150 minutos (10×15), aunque no es tan correlativo.
En general todo bloqueador necesita ser reaplicado después de permanecer en el agua un buen rato o sudar en exceso.
¡Al agua!

2 Comments
1. lauvmg replies at 9th January 2008, 1:39 pm :
Este post está dirigido a alguien en especial? U_U
2. waltico replies at 9th January 2008, 5:16 pm :
oe cambia de theme, ta tela… XD
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