La muerte, última morada, el final, descanso eterno.
Es el miedo más antiguo del hombre, conciencia que augura con seguridad su propia extinción. Temor de muchos, esperanza de algunos e indiferente para otros tantos, a fin de cuentas todos sabemos que en sus brazos tomaremos el último sueño.
De estas lugubres reflexiones acopié algunas frases, que les aproveche.
Los hombres tienen miedo de la muerte, como los niños temen ir por la oscuridad.
Bacon
No teme la muerte quien sabe despreciar la vida.
Catón
El hombre débil teme la muerte; el desgraciado la llama; el valentón la provoca y el hombre sensato la espera.
Franklin
La muerte sólo se presenta una vez, pero se anuncia en todos los momentos de la vida; es más cruel temerla que sufrirla.
La Bruyère
El desprecio de la muerte, he ahí el principio de la fuerza moral.
Lacordaire
Es injustificado el temor a la muerte; ésta es el fin de toda angustia, el más tranquilo sueño, el eterno descanso. El que ha gozado debe retirarse de la vida como huésped satisfecho; el que ha sufrido, recibir gustoso a la que viene a cortar el hilo de sus desventuras. Sabemos todos que es indispensable morir, y no debe la hora del morir preocuparnos. Nada hay para nosotros más allá del sepulcro.
Lucrecio
Muchos no viven sino por miedo a la muerte.
J. Normand
Un poeta no muy conocido es Constantin Kavafis.
De origen griego, educado en Inglaterra y habitante de Egipto, el medio oriente y la historia clásica serian referentes permanentes en su obra.
Su poesía se inspira en la tradición griega, es por lo general muy directa, sin mayores figuras. Escribe sobre grandes momentos históricos, sobre la decadencia de las civilizaciones, mitos, y en especial sobre amores especialmente en clave nostálgica o erótica.
Un poema que podríamos llamar “típico” es el siguiente, donde un amante recuerda viejos tiempos que no volverán.
Sol de la tarde
Este pequeño cuarto, que bien lo conozco.
Ahora lo han alquilado éste y el de al lado
para oficinas, toda la casa ha sido tragada
por las tiendas de los mercaderes,
por compañías limitadas y agencias navieras…
¡Oh, que familiar es este pequeño cuarto!
Una vez aquí, junto a la puerta, hubo un sofá
y delante de el una pequeña alfombra turca,
exactamente aquí. Y luego el anaquel con los dos
floreros amarillos, y a la derecha de ellos:
No. Aguarda. Frente a ellos (como pasa el tiempo)
el destartalado ropero y el pequeño espejo.
Y aquí en el centro la mesa
donde siempre se sentaba a escribir,
y alrededor de ella las tres sillas de caña.
Cuantos años…y junto a la ventana,
el lecho en el que tan a menudo nos amábamos.
Aquellos viejos muebles
deben rodar ahora todavía por alguna parte…
Y junto a la ventana, si, el lecho.
El sol de la tarde llegaba hasta el centro de la cama.
Nos separamos una tarde a las cuatro,
por una semana nada más aquella misma tarde.
Jamás pensé que aquellos siete días
pudiesen durar para siempre.
Si me interesara la poesía, seria un modernista trasnochado.
La luz del sol, las aguas vigorosas en río, las selvas lujuriosas, el mar bello y terrible son para mi poesía. No aprecio ni entiendo esas jeremiadas de almas torturadas o los lamentos amargos de una conciencia moribunda.
Es por eso que me encanta el modernismo. Es superficial en el mejor sentido de la palabra, se deleita en las aguas espumosas, ríos trepidantes, bosques alegres, el oriente brumoso, el exotismo y las palabras aladas.
Este movimiento surge en Latinoamerica, como no podía ser de otra manera. La vieja Europa carece de mágicas maravillas como el nuevo mundo, donde el siglo XX convivía con la edad de piedra y lo fantástico se puede encontrar en la tarea más prosaica.
El más grande de los modernistas y fundador del mismo es Rubén Darío, uno de los poemas que más me gustan por su aroma romántico, el estilo aventurero y a la vez bucólico es Sinfonía en gris mayor. Es un poema con sabor a sal, donde esforzándose un poco se llega a escuchar el graznar de las gaviotas y el sol perdiéndose a lo lejos en un mar repleto de posibilidades.
refleja la lámina de un cielo de zinc;
lejanas bandadas de pájaros manchan
el fondo bruñido de pálido gris.El sol como un vidrio redondo y opaco,
con paso de enfermo camina al cenit;
el viento marino descansa en la sombra
teniendo de almohada su negro clarín.
Las ondas que mueven su vientre de plomo,
debajo del muelle parecen gemir.
Sentado en un cable, fumando su pipa,
está un marinero pensando en las playas
de un vago, lejano, brumoso país.
Es viejo ese lobo. Tostaron su cara
los rayos de fuego del sol de Brasil;
los recios tifones del mar de la China
lo han visto bebiendo su frasco de gin.
La espuma impregnada de yodo y salitre,
ha tiempo conoce su roja nariz,
sus crespos cabellos, sus bíceps de atleta,
su gorra de lona, su blusa de dril.
En medio del humo que forma el tabaco,
ve el viejo el lejano, brumoso país,
adonde una tarde caliente y dorada,
tendidas las velas, partió el bergantín.
La siesta del trópico. El lobo se duerme.
Ya todo lo envuelve la gama del gris.
Parece que un suave y enorme esfumino
del curvo horizonte borrara el confín.
La siesta del trópico. La vieja cigarra
Ensaya su ronca guitarra senil,
y el grillo preludia un solo monótono
en la única cuerda que está en su violín.
Lo que muy pocos saben sobre mi.
1) No veo televisión, nunca. Tampoco videojuegos ni partidos de fútbol, ni nada.
2) En cierta ocasión rescate a un amigo que se ahogaba en santa maria. Aprendí a nadar a los 5 años.
3) He trabajado como obrero de construcción civil.
4) Ni creo ni descreo en Dios. Mi reino es de este mundo.
5) Me encantan los caramelos, me puedo comer una bolsa en un día.
6) Una de mis metas es leer entre dos o tres libros por semana, eso cambia cuando leo alguno realmente pesado.
7) Me encanta la actividad física, hago ejercicio cada vez que puedo.
8) Mi primer par de lentes lo tuve a los 8 años.
¡Por fin!
El famoso vídeo que proyectaron el día del BlogDay ya esta disponible.
El viernes 31 de Agosto se celebró el BlogDay.
Fue una noche interesante, conocí varios bloggers, encontré amigos y conocidos con los que solo departo en raras ocasiones.
Estaban ricos los sanguches, pero llegué muy tarde para coger una cerveza gratis. en fin, no todo puede ser de color rosa.
El evento terminó de la forma en que solo una reuna de bloggers -y geeks para colmo- puede finalizar. Conversando largo y tendido sobre fotografía digital y analógica, música clásica, rock progresivo, el eterno KDE vs Gnome y mil temas más que hicieron interesante la noche.
Una buena velada.